Cuando tenemos en mente realizar un evento de cualquier tipo (un curso, una cata, un maridaje…), quizás sea una buena idea ofrecer la posibilidad de que la gente se apunte online. Tendremos que realizar el mismo esfuerzo de comunicación, pero abriremos las puertas a aquellos que prefieren hacerlo todo desde internet.
Para esto hay varias opciones. La más sencilla consiste en que la gente se pueda apuntar enviando un correo electrónico a una dirección de email. En la misma línea, podemos poner un formulario en nuestra web, haciendo que nos envíen los datos que nos interesen. Esta segunda opción es prácticamente igual que la primera, pero implica que tengamos algunos conocimientos de HTML.
Y también podemos utilizar plataformas que gestionan eventos, como es el caso de Ticketea; nos ofrece de manera muy sencilla la posibilidad de crear un evento (nos dedica un apartado web para ello) en el que damos los datos del mismo (cuándo, cómo, dónde…), podemos poner un número máximo de entradas a la venta, y también pone a nuestra disposición formas de pago electrónico en caso de que las entradas tengan precio.
El mensaje vuelve a ser que todas las acciones que realicemos deben tener presencia en ambos mundos, el real y el de internet, ya que cada vez están más unidos y no están los tiempos como para perder oportunidades.
He encontrado en el blog de Bodega Privada una entrada en la que nos habla sobre DWinebook. Se trata de una web en la que se habla de temas relacionados con el mundo del vino, hay conversaciones, recomendaciones, etc. Además cuenta con una sección muy interesante en la que podemos encontrar catas grabadas en vídeo.
Si ayer comentaba que las aplicaciones que relacionan el vino con las nuevas tecnologías deben ir llegando, principalmente para alcanzar a los jóvenes, este es un buen ejemplo de ello. Esperemos que lleguen más y ayuden a captar nuevos consumidores!
GrapeVine es una aplicación para el móvil, en concreto para el iPhone. Su público objetivo son los jóvenes, y se basa en recomendaciones y comunicación entre los consumidores. En su página de Facebok ya cuenta con casi 3.000 seguidores.
Es un ejemplo de lo que se está haciendo en las redes sociales. La aplicación está pensada en USA, donde tiene una buena acogida y los consumidores y fans del vino están deseosos de compartir información sobre vino así como sus conocimientos. Además puede ser una buena forma de captar a los jóvenes, ya que son los más acostumbrados a familiarizarse con las cosas a través de las nuevas tecnologías. Esperemos que en breve lleguen aquí este tipo de iniciativas.
Es el nombre del crítico de The Wine Advocate que visitará España para catar vinos. Viajará un par de veces este año a diversas regiones, incluyendo así a España entre sus destinos habituales. Hay más información al respecto en la siguiente noticia.
Como suele pasar, habrá reacciones opuestas. Aquellos que reciban buenas puntuaciones estarán más que agradecidos al ver aumentar sus opciones de venta en un mercado tan importante como el americano. En cambio los que no las obtengan pueden encontrarse con una barrera, ya que el sistema de puntuaciones nos lleva irremediablemente a comparar. Y todo según el gusto subjetivo de una persona, que no tiene por qué coincidir con el nuestro…
Aquí estoy en la feria desde ayer. En general bastante bien, mucha gente y movimiento. Lo único malo es que estos eventos agotan, no me quiero ni imaginar cómo deben acabar los expositores después de 5 días… quizás son demasiados. En mi opinión con 3 días sobra, el resto es más ‘relación social’ que otras cosas, que también es importante pero en este tipo de feria suele ser ‘excesivo’.
Por lo demás, la impresión que me queda es que la gente empieza a ver mejor las cosas. Hoy viniendo en ferrocarril que nos acerca al recinto he oído un par de conversaciones sobre ‘nuevos proyectos’. Y hablando con unos y con otros da la sensación que las esperanzas resurgen. Espero que sea de verdad, no solo fachada.
Una vez acabado el puente, llega una semana en la que Alimentaria ocupa el papel de protagonista. Durante toda la semana se expondrán en Barcelona las novedades de los sectores alimentarios. Mañana y pasado estaré visitando la feria, así que os contaré todo lo que me llame la atención. Y en cuanto acabe esta semana, ya estamos casi en Semana Santa; hay que ver qué rápido pasan los días…
Mientras tanto, sigue la pelea en La Rioja por los precios de la uva. La UAGR organizará asambleas informativas en varios municipios y una manifestación en Logroño, al considerar ‘ruinosos’ los precios de la uva; en la misma línea, Álava critica el acuerdo y afirma que las medidas tomadas perjudican a los viticultores de su región. Por el otro lado el Grupo Rioja afirma que las bodegas que han votado a favor han hecho un gran esfuerzo, al igual que los agricultores, ya que disponen de más viñedo que los que han votado en contra. Vaya, que en definitiva sigue todo más o menos igual.
Si hay gente que se interesa en ir a visitar la bodega, no es muy descabellado pensar que también quieran conocer las novedades que se producen en la misma. En lugar de que tengan que buscar estas noticias (cosa que muy pocos harán), ¿por qué no se las hacemos llegar?.
Puede ser algo tan sencillo como elaborar un pequeño boletín, y enviarlo con la periodicidad que estimemos oportuna. Hay miles de cosas que contar: presentación de vino, que se agota una añada, un evento, un premio…
Deberíamos dar la oportunidad a todo el que pasa por la bodega de apuntarse a esta lista de distribución dejando su nombre y correo electrónico (con la debida cláusula de protección de datos, claro). Es una buena manera de que quienes tienen interés por lo que hacemos nos tengan en mente.
Uno de los puntos destacados de la entrada de ayer sobre Social Media era la escucha, necesaria para conocer lo que quieren los que nos siguen, qué les gusta, qué no, etc. Esta misma escucha enfocada desde otro punto de vista nos sirve también para cuidar nuestra reputación.
En el siguiente artículo podemos encontrar una opinión interesante sobre este tema, y unas cuantas recomendaciones para estar atentos a lo que se dice. Sobre todo nos invita a acostumbrarnos a buscar nuestro nombre y temas de interés por Internet, crear alertas, leer foros y blogs, etc.
Si estamos atentos a lo que se dice sobre nosotros podremos identificar comentarios en nuestra contra; así seremos capaces de rebatirlos a tiempo y exponer nuestro punto de vista sobre esa crítica. Si no, los daños pueden ir aumentando con el tiempo; un buen ejemplo es el que expuso Pablo Orío en su blog sobre El Coto, que tiene un grupo de detractores en Facebook llamado Odio el Vino Coto de La Rioja.
En artículos anteriores he hablado de los Social Media principalmente para llamar la atención de que es un mundo en constante evolución, al que nos subimos o llegaremos tarde (la necesidad de estar en la red, el ejemplo Francés en vino, etc…). Pero ahora surge la pregunta, ¿cómo nos adentramos en ellos?
Antes de comenzar, debemos tener muy claro lo que queremos conseguir y cómo lo vamos a hacer (la tan famosa ‘estrategia’). No sirve de nada adentrarnos en este mundo sin tener un objetivo, ya que entonces no entenderemos lo que consigamos; “si no sabes lo que buscas, no entenderás lo que encuentres”.
En este artículo se tratan unos cuantos aspectos a tener en cuenta al introducirnos en los Social Media. Para mí los tres puntos más importantes son:
- Ser constante, las acciones puntuales sirven de poco; pueden crear una notoriedad momentánea, pero caen rápidamente en el olvido.
- Escuchar lo que dicen. Nos están dando una gran cantidad de información, muy valiosa, que procesada correctamente nos da una gran ventaja para satisfacer lo que nos demandan los clientes.
- Interactuar con ellos. Si nos siguen es porque quieren conocer más sobre nosotros, les interesa lo que contamos, les gusta lo que hacemos… Por eso hay que responder sus preguntas, aclarar dudas, ofrecer novedades, etc.
Así que antes de comenzar necesitamos reflexionar un poco lo que queremos conseguir y pensar en estos puntos clave. Pero no tardemos mucho en la reflexión, ¡que el tiempo vuela!
Podemos encontrar varias ‘tiendas’ virtuales donde comprar vinos, pero muy pocas bodegas se han aventurado a realizar la venta de sus vinos a través de Internet. ¿Por qué? Hay varios motivos, pero el principal es que tienen ‘miedo’ a molestar a sus distribuidores, les da la sensación de que les están haciendo la competencia.
Entiendo que el sistema de distribución actual y la crisis les lleve a cuidar al máximo a los que ya tienen; pero de ahí a no abrir las puertas a ampliar ventas, va un mundo. En las páginas web de las bodegas deberíamos ser capaces de encontrar los puntos de venta y también de realizar una compra (además de varias cosas más). Y si el internauta que entra el la web decide comprar, no estamos robando clientes a nadie; es muy probable que ese internauta no compre determinados vinos por no encontrarlos en su tienda habitual, o que le apetezca comprar en el momento que está viendo la web y luego se le pase el ‘impulso’.
Desde mi punto de vista es un aspecto que las bodegas deberían empezar a explotar, porque cuantas más facilidades se le ofrezcan al comprador, mejor.