Archivo

Archivo para 26 febrero 2010

Vinos 0,0

Últimamente estamos viviendo la proliferación de vinos sin alcohol. En poco tiempo he leído noticias sobre un vino sin alcohol en Galicia, la de un distribuidor inglés con vino de baja graduación, y varias más sobre este tema.

Parece que además de cubrir la demanda de países extranjeros en los que el alcohol no está bien visto, han identificado un nicho en el que podrían tener cabida estos vinos. Y como era de esperar, han surgido tendencias de apoyo y detractores. Entre los primeros encontramos a la gente que le gusta el vino, pero ha tenido que reducir o eliminar su consumo en múltiples ocasiones debido a los efectos del alcohol. Y entre los segundos encontramos básicamente a los puristas, que no conciben un vino que no tenga una de sus características básicas, el alcohol.

Desde mi punto de vista, es simplemente una bebida más. Igual que en su día surgió la cerveza sin alcohol, ahora es el turno del vino. Si sale al mercado y triunfa, será porque hay gente dispuesta a beberlo. Yo personalmente no lo he probado, pero preveo que no me ilusionará al igual que no lo hace la 0,0.

¿Cuál es vuestra opinión al respecto?

Categorías:Uncategorized Etiquetas: ,

Educación y consumo

El consumo español sigue en declive… ¿cuántas veces he podido leer esta afirmación? Y me parece increíble que en un país que tiene una tradición tan arraigada al vino, que además se vanagloria muchas veces de tener ‘los mejores vinos del mundo’, se esté dando este fenómeno. Podría llegar a entenderlo si el consumo de alcohol en general disminuyese, pero tampoco es el caso. Se ha achacado a las normas de tráfico que haya disminuido el consumo; puede tener su influencia, aunque todos los fines de semana veo a gente consumiendo alcohol.

¿Cuál es el problema entonces? No tengo la respuesta exacta, pero creo que hay un par de aspectos que han influenciado notablemente. En primer lugar, la educación. Siendo un país productor, se debería educar a la población en el consumo responsable. Está muy bien advertir de los problemas acarreados por el exceso, pero hay que adoctrinar también en las ventajas; y lamentablemente hemos incurrido con fuerza en lo primero. Frente a las medidas que se han querido tomar en nuestro país, encontramos que en USA la CNN coloca al vino entre los 5 alimentos ideales para hacer una dieta.

En segundo lugar, la imagen de complejidad. Estoy de acuerdo en que se están realizando muchas acciones de promoción, pero la mayoría de ellas siguen siendo para un público reducido. Hay que seguir con ellas porque los entusiastas las demandan, pero también es necesario buscar alternativas para llevar el vino al gran público. Como decía antes, el consumo de alcohol no decae, aunque se prefieren otras bebidas; quizás sea porque no hace falta identificar aromas ni sabores al beber tranquilamente una cerveza…

Para acabar, un ejemplo: hace poco leí un artículo que contaba cómo en Italia se les enseña a los niños canciones relacionadas con el vino, les llevan a ver cómo crecen las vides, etc… No recuerdo nada del estilo en mis años de estudiante, y si se hace correctamente, puede servir de acción de promoción (a medio-largo plazo) como de educación.

Categorías:Uncategorized Etiquetas:

Variedades autóctonas

Me he encontrado con este interesante artículo de Manuel Durán. Nos comenta el creciente interés en las variedades autóctonas. Parecen que surgen iniciativas para potenciarlas, aunque estamos muy por detrás de otros países que apuestan firmemente por sus variedades; Italia por ejemplo, sólo promociona vinos de variedades nacionales. La verdad es que me resulta curioso, ya que la mayoría de las personas con las que he hablado defienden que se planten y cuiden ‘nuestras variedades’; y luego leyendo te das cuenta que la realidad es bien distinta…

Algo que me ha resultado curioso es lo referente a las zonas climáticas. Se trata de zonas diferenciadas en las que por razones climatológicas encajan más unas variedades que otras. No me extraña que un neófito como yo no las conociese al detalle, pero si que no se tengan en cuenta a la hora de permitir plantar variedades en una zona. Entonces, ¿con qué criterios se escogen esas variedades permitidas? ¿Queremos ser diferentes y potenciar lo autóctono, o plantar lo que supuestamente gusta a más gente para ser competitivos y vender más? La realidad nos lleva a que lo importante es vender, pero, ¿cuál de las dos vías creéis que es la mejor vía para conseguirlo?

Categorías:Uncategorized Etiquetas:

El error está en puntuar

Desde bien pequeños somos capaces de distinguir las puntuaciones. Quizás sea porque las usamos a menudo para catalogar casi cualquier cosa. Y este sistema aprendido desde la infancia nos lleva irremediablemente a la comparación. En nuestros años de colegio ya nos comparábamos unos con otros según las calificaciones obtenidas; mejor nota, mejor estudiante.

La vida me ha enseñado que estamos muy equivocados en hacer caso a las puntuaciones. Volviendo al ejemplo anterior, no es mejor estudiante quien mejores notas obtiene; hay múltiples factores que influyen en el resultado: situaciones personales, un buen/mal día, capacidad innata de cada uno, etc. Y además, tenemos que contar con la subjetividad del que califica, al que un estilo le puede atraer más que otro.

A pesar de que no me parece el mejor sistema, hay que decidir si los alumnos están preparados para avanzar en su educación; además, el esfuerzo y constancia pueden llevarles a superar estas pruebas. Pero el caso de las puntuaciones en los vinos, que es del que quiero hablar, es muy diferente.

Surgió la moda de puntuar los vinos. Si la cosa se hubiese quedado ahí, no habría problemas. Pero además se empeñaron en dar muchísimo valor a esas puntuaciones. Tanto que tener más puntos significa tener más opciones de éxito y ventas. Claro, como estamos acostumbrados a asociar la mejor nota con el mejor, los que no han obtenido calificaciones muy altas salen mal parados de la nefasta comparación.

Cada vino es un mundo y tiene múltiples circunstancias que lo hacen diferente. Detrás de cada uno de ellos hay una o diversas variedades de uva, una climatología, forma de elaboración, trabajo, etc., que los hacen únicos. Simplificar todo eso en un número me parece un gran error. Un gran error que además condiciona a los consumidores.

Una persona muy querida me dijo una vez: ‘Tu eres tú y tus circunstancias; yo soy yo y mis circunstancias’. Y así es; además de que cada uno de nosotros tiene gustos diferentes, el mismo vino puede generar recuerdos muy diferentes en función de las circunstancias. Porque yo, como humilde consumidor, busco en el vino sensaciones y lo asocio a buenos momentos; lamentablemente creo que hay mucha gente dentro del sector que se olvida de esto.

Así que amigos, haced vuestra propia lista de favoritos (sin puntos!) y confiad en vuestro gusto, que será el que realmente os haga disfrutar.

Categorías:Uncategorized Etiquetas:
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.